El pasado 26 de mayo el Consejo Directivo Central de la Udelar aprobó 11 pautas éticas y estratégicas para guiar la adopción de esta tecnología en la enseñanza, la investigación, la extensión y la gestión universitaria. El plan incluye jornadas de debate y la creación de guías específicas por áreas.
La nueva política institucional define a los sistemas de IA como herramientas habilitantes orientadas a potenciar las capacidades humanas y optimizar los procesos académicos y administrativos.
Los 11 principios rectores
El marco aprobado se alinea con normativas nacionales —como la Ley de Rendición de Cuentas N° 20.212 y la Estrategia Nacional de Datos e IA Uruguay 2030— e internacionales de organismos como la UNESCO y la Unión Europea.
Los ejes aprobados son:
- Interés general y centralidad de la persona humana: La IA debe estar al servicio del ser humano, garantizando que no sustituya el juicio académico ni el pensamiento crítico.
- Equidad y no discriminación: Enfoque inclusivo para evitar el aumento de la brecha digital entre estudiantes, docentes y funcionarios técnicos, administrativos y de servicio (TAS).
- Transparencia y explicabilidad: Exigencia de comprender cómo los sistemas generan sus resultados, promoviendo el uso de software abierto y la declaración explícita cuando se use IA.
- Autonomía académica y de gestión – Control humano: Las herramientas no sustituirán las decisiones humanas ni los procesos de deliberación del cogobierno.
- Derecho a la intimidad, protección de datos personales y derechos de autor: Estricto cumplimiento del marco legal vigente y de la propiedad intelectual.
- Ética e imparcialidad: Mitigación activa de sesgos de género, raza, edad o nivel socioeconómico en los datos y modelos utilizados.
- Seguridad y gestión de riesgos: Incorporación de protocolos de ciberseguridad desde las etapas iniciales de diseño.
- Soberanía: Fomento del desarrollo de capacidades, infraestructuras y modelos propios dentro de la institución.
- Sostenibilidad: Promoción de sistemas ambientalmente responsables y eficientes en el uso de recursos.
- Formación y desarrollo de capacidades: Capacitación continua para docentes, estudiantes, personal TAS y ciudadanía en general.
- Participación: Espacios de diálogo y retroalimentación con toda la comunidad universitaria previos a la definición de lineamientos futuros.